10 jul 2010

Me dijo que comenzaría a las 10.
Yo había llegado casi una hora antes, así que me tomé una coca cola al lado  y me pusieron unas almendras (me encantan),y no pude resistirme.... que le den a los dientes. Cuando acabé con el generoso plato que me habían puesto pasé la lengua por los dientes cerca de 30 veces, pero un maldito trozo se quedó para hacerme la noche imposible.
Al llegar  había gente que no conocía... así que crucé los brazos e intenté mantenerme erguida.
Miré al suelo..., a la derecha... El trozo de almendra continuaba ahí, y era imposible detener la lengua que buscaba constantemente desacerse de él.

Ya casi estábamos todos.

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