Las esquinas de los muebles me atraen irresistiblemente, en especial las
de las mesas. En mi casa la mesa siempre fue redonda, tan poco
atrayente. Nuestra mesa se tapada con faldillas para conservar el calor interior de brasero, el que
quemaba las piernas.
1 comentario:
"Cogí el vestido que tanto le gusta
a mi amigo
cogí el vestido y volaron mariposas
y lo enredé en mi pecho
con tres deseos de hiedra"
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